Algarroba, una tradición

Un cultivo nutritivo, tradicional y con una enorme potencialidad por sus diversos usos. La algarroba (Prosopis pallida), en auge.
Fruto del algarrobo, árbol tradicional del Norte del país, esta leguminosa se destaca por su alto contenido en hidratos de carbono y proteínas, y es muy bajo en grasas.
Hoy en día, por medio del programa de recuperación realizado por INTA, más de 50 familias norteñas cosechan el fruto y comercializan sus derivados en ferias artesanales.
“Hay una tendencia mundial hacia una alimentación más saludable”, explicó José Luis Giménez Monge, jefe de la división legumbres y cultivos extensivos del INTA Salta. Y continúa, “los consumidores demandan cada vez más productos naturales y funcionales. Este contexto favorece ampliamente a los cultivos como algarroba, quinua y la chía”.
A lo que Javier Rovira, jefe del INTA lules-Tucuman, con respecto al fruto agrega: “Es un producto noble, apto para celíacos –no posee gluten– y diabéticos –con azúcares de disponibilidad lenta– que merece ser recuperado dado su alto valor nutritivo y gran disponibilidad en la zona”, aseguró Javier Rovira, jefe del INTA lules-Tucuman.
La algarroba tiene su tradición. “Solía ser un fruto muy usado por las antiguas generaciones de pobladores de la provincia pero, con los años y la migración de los jóvenes a las grandes ciudades, se fue perdiendo su valor y usos”, cuenta Marta Farias, técnica del INTA Pro-Huerta de Santiago del Estero.
“Hay una fuerte motivación, alegría y gran interés entre los productores de volver a los orígenes y rescatar la actividad”, aseguró la técnica del Pro Huerta.
Para Karina Pastrana –referente regional del proyecto rescate y revalorización de especies nativas para la seguridad alimentaria del INTA Santa María, Catamarca– la recuperación de este fruto va más allá de lo nutricional: “Es una buena manera de concientizar sobre el medio ambiente y la conservación del monte nativo, al tiempo que permite espacios de encuentro en familia en el que todos los integrantes comparten la recolección de las vainas secas al pie de los algarrobos en la hora de la siesta”.
El programa realizado por INTA, busca recuperar y revalorizar la tradición de siembre, cosecha y preparación del fruto. Como así también, promover una cierta capacitación sobre las cualidades nutricionales, agregado de valor y asociativismo.