Basura en Tandil

Se realizó en Tandil (Buenos Aires) la primera carga de computadoras en desuso y de basura electrónica con destino a la Fundación Equidad. La iniciativa se cumplió en el marco de un convenio entre el municipio de Tandil, a través de la Dirección de Medio Ambiente, y el espacio Savia Joven de la Cámara Empresaria.
El objetivo del proyecto es evitar el deterioro ambiental producto de una incorrecta disposición final de los equipos informáticos y la de brindar acceso a las tecnologías de la información y la comunicación a instituciones educativas y organizaciones sociales, mediante el reacondicionamiento de los equipos recibidos.
Los rezagos informáticos recibidos se depositaron de manera temporaria en un área especialmente acondicionada de la Dirección de Servicios del municipio para enviarlos a la Fundación Equidad (www.equidad.org), en calidad de donación. Este organismo se encarga de reciclar estos residuos, lo que permite reducir el volumen de los desperdicios tecnológicos y la reutilización de materiales recuperados para el armado de nuevas computadoras, que son destinadas a instituciones de bien público y escuelas que no están dotadas de tecnologías.
Con resultados positivos en la recolección de material informático en desuso, se llevaron a cabo las dos etapas propuestas de la campaña. Una inicial con material proveniente del municipio y de los asociados a la cámara y una segunda etapa que involucró a las instituciones educativas.
“Estamos más que conformes con la respuesta de la gente a esta campaña de recolección y en la que alcanzamos a juntar más de 400 piezas, entre CPU, monitores y accesorios”, señaló la directora de Medio Ambiente, Verónica Fernández.
“Contamos con la colaboración de la empresa de transporte Edgardo Vázquez que puso a disposición un camión semi y un clark de carga para el transporte de los residuos informáticos”, agregó.
“Se pretende para el año próximo brindar a toda la comunidad la posibilidad de disponer de manera adecuada el material informático en desuso, a fin de evitar el deterioro ambiental que producen por la mala disposición. También reducir el volumen de los desperdicios tecnológicos”, finalizó. (Fuente: La Voz de Tandil, 16 de octubre)