Paraná: esperan crecida

La gran crecida del río Iguazú y Porto Capanema, en el extremo sur de Brasil son las referencias que se tomaron para lanzar el alerta sobre el Paraná. A la hora de anunciar la probable crecida del río que atraviesa el Nordeste argentino, pasaban 40.000 metros cúbicos de agua por segundo en la zona de las Cataratas del Iguazú, mientras que en Porto Capanema el río superaba 20 veces su valor normal.
La advertencia, según informa el diario La Nacion, se dio este mediodía en Iguazú, después de las lluvias registradas durante el fin de semana pasado. Según el Ente Binacional Yaciretá, debió reportar hoy un alerta hidrológica «debido a las importantes lluvias caídas en la cuenca del río Iguazú, consolidándose una importante creciente desde este curso de agua y sus tributarios». Iguazú creció más de 5 metros en 12 horas.
«Estamos siguiendo la situación desde la semana pasada. Es muy probable que en las próximas horas se supere el nivel de evacuación en Andresito y en Puerto Iguazú. El río va a correr a más de 40.000 metros cúbicos por segundo. Es una crecida que puede ser más importante que la del año pasado», confirmó Juan Borús, del Sistema de Información y Alerta Hidrológica de la Cuenca del Plata (SiyHA), que depende del Instituto Nacional del Agua (INA).
De acuerdo a las previsiones, si se mantienen las probabilidades de hoy, el pico de la crecida del Paraná arribaría a Santa Fe entre el 25 y el 28 de junio. A su vez, resulta importante destacar que al día de hoy, la media del río a la altura de Santa Fe está 40 centímetros por encima de lo normal para esta época del año. Es decir que la media debería ser de 3,76 metros y se encuentra ya a 4,14 metros.
Cierre de los circuitos en las Cataratas del Iguazú
Según un informe de la agencia nacional Télam, el caudal de lluvias registradas obligó a aplicar el protocolo de seguridad y se cerró el acceso a la Garganta del Diablo. También comenzaron las tareas de rebatimiento de las pasarelas desmontables que se extienden por más de un kilómetro sobre el río Iguazú, para evitar su destrucción por resistencia a la fuerza del agua.