Aceite reciclado

El aceite de cocina reciclado propulsará los transportes brasileros del Mundial. La meta es recolectar 25 millones de litros usados para julio de 2014.

Las 32 selecciones viajarán en colectivos propulsados por B20, combustible mixto que contiene un biodiésel producido con aceite de cocina reciclado (20%) y diésel derivado del petroleo (80%).

El proyecto, llamado Bioplaneta, es una de 96 iniciativas escogidas por el gobierno federal brasileño para promover la imagen del país, con el Mundial como telón de fondo.

Además de propulsar los autobuses que transportarán las selecciones, el combustible B20 propulsará los camiones de reciclaje de cooperativas en varias regiones del país.

“El B20 puede sustituir el aceite mineral del diésel usado por camiones de carga, motores estacionarios (máquinas y equipo) y generadores de electricidad”, explicó Vinicus Puhl, coordinador del programa.

El Proyecto Bioplaneta creado por Biotechnos, con sede en Santa Rosa, estado de Rio Grande do Sul, planea instalar centros de reciclaje para recolectar el aceite de cocina de cerca de 40 ciudades brasileñas que participan directa o indirectamente en la Copa Confederaciones, a celebrarse en junio, o en el Mundial 2014. La lista incluye las 40 ciudades anfitrionas y aquelllas donde los equipos entrenarán o se quedarán durante su estadía en Brasil.

“La idea del proyecto es demostrar la creatividad nacional y el potencial innovador, promoviendo así una tecnología netamente brasileña”, señaló Puhl. “Brasil es un líder en el sector de las energías renovables y puede servir como ejemplo a otros países”.

Puhl comentó que la meta es recolectar 25 millones de litros de aceite ya usado para julio de 2014. Con una relación de un litro de biodiésel por cada litro de aceite, el proyecto producirá 125 millones de litros de biodiésel durante el periodo que antecede al Mundial.

Cerca de tres millones de estudiantes y 10.000 recolectores de materias reciclables participarán en la recogida del aceite de cocina.
“Acabamos de crear una estación de recolección en nuestra escuela”, afirmó Sirlene Leal, directora de Educandário Newton Monteiro, una escuela situada en el barrio Ricardo Albuquerque de Rio de Janeiro. “Es una forma de alentar a los estudiantes a que busquen nuevos recursos que tomen en cuenta el futuro medioambiental del planeta”.

El primer centro de recolección o “Planta Bioplaneta” se inauguró en febrero, en las instalaciones del Polo Industrial de Sostenibilidad de Rio de Janeiro, en la zona norte de dicha ciudad, en el lugar conocido como Honório Gurgel.

Otros cinco centros han sido inaugurados en el país y cuatro más empezarán a funcionar el 15 de junio, cuando comience la Copa Confederaciones, según Puhl. Para junio de 2014, las 12 ciudades sede del Mundial ya tendrán plantas de producción de B20 en funcionamiento.

Recicla Rio, la red más grande de cooperativas recolectoras de materias reciclables en Rio de Janeiro, recolecta mensualmente 15 toneladas de aceite de cocina de cuatro comunidades: Complexo da Maré, Complexo do Alemão, Complexo da Penha y Complexo do Engenho da Rainha. Los bares y restaurantes de la ciudad también participan en este programa.

“Queremos utilizar el biodiésel para propulsar los cinco camiones de recolección de la red Recicla Rio, esto generará ahorros de un 30% en uso de combustible”, sostuvo Luiz Carlos Santiago, director de la entidad.

Reciclar el aceite de cocina es fundamental para preservar los ríos de Brasil. El país cuenta con la mayor reserva de agua dulce del mundo – el 12% del total mundial. Cada litro de aceite que se desecha por el desagüe contamina 25.000 litros de agua, según la Compañía de Saneamiento del estado de São Paulo.

“Desafortunadamente, en Brasil, las sobras de aceite de cocina son usualmente desechadas por el sistema de aguas residuales”, agregó Puhl. “Espero que el nuevo combustible marque el comienzo de un cambio cultural en el país”.