De barro

Con tierra y bolsas, un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de La Pampa construye una casa de adobe. La propuesta se inscribe entre las formas de construcción ecológica, aunque también tiene un sentido social.
Durante dos días llenaron bolsas con tierra y las colocaron una encima de la otra, de manera circular. Con alambre de púa entre las bolsas para que no se corran, con ruedas que se transforman en ventanas y con otros materiales «reciclados», comienzan a levantar una pequeña vivienda demostrativa.
«La propuesta forma parte de mi trabajo de tesis», dice Sebastián Montenegro, estudiante de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Cuenta que les propuso a los integrantes de la agrupación Antropía la idea del taller y que enseguida tomaron la iniciativa como propia. En poco tiempo comenzaron a convocar a todos aquellos que quisieran sumarse a esta propuesta ecológica.
Lucas, Federico, Paula, Martín, Victoria, Gastón, Leticia, León, Paloma y otros tantos escuchan atentos las explicaciones de Sebastián. Después, unos toman la pala mientras otros abren las bolsas para llenarlas de tierra. Una vez completas, las colocan y comienzan a levantar la casa de adobe.
Durante dos días circularon decenas de personas por el predio de la UNLPam ubicado sobre la ruta 35, a unos pocos kilómetros de Sata Rosa (La Pampa). Algunos son estudiantes de la misma facultad mientras que otros se convocaron a través de facebook. La motivación era conocer de cerca el «taller de superadobe o construcciones ecológicas».
«La idea es mostrar que existen otras alternativas de construcción a las que el sistema nos impone que, generalmente, demandan más y más consumo», agrega Sebastián. Destaca además que la propuesta propone el criterio de la autogestión: «No sólo queremos mostrar que se puede levantar una casa de barro. También queremos mostrar que cuando se hace de manera grupal las cosas son distintas».
Una estaca al medio y una cadena atada a la misma sirven para hacer un círculo perfecto de bolsas con tierra que comienza a cerrarse a medida que las paredes toman altura. Cuando el círculo se cierra, se cubren las paredes de barro, se hace el piso y comienzan las tareas de terminación.
«La propuesta tiene un sentido ecológico por el tipo de material que utilizamos, pero también tiene un claro sentido social», remarca Sebastián.