El oso Arturo

Luego del pedido de Greenpeace y más de 160 mil persona, el Gobierno de Mendoza (Arg.) se comprometió a autorizar el traslado del oso polar Arturo a una reserva en Canadá.

La medida se anunció tras el reclamo de más de 160 mil argentinos al gobernador Pérez para que ponga fin al encierro del animal y al sufrimiento por las altas temperaturas y disponga su viaje a un parque especializado.

“La participación y el compromiso de la ciudadanía logró torcer el destino del oso Arturo, para que pueda ir a un hábitat adecuado”, dijo Soledad Sede, de la Unidad de Campañas de Greenpeace en Argentina. “Esperamos que esta decisión aporte a la discusión sobre los animales en cautiverio y los zoológicos sean en un futuro centros de investigación y rehabilitación de especies”.

En su cuenta de Twitter, el mandatario mendocino Francisco Paco Perez confirmó: “Comunico que nuestro Gobierno, en caso que la junta médica así lo determine, aprueba y apoya la decisión de trasladar al Oso Arturo».

El traslado se acordó en una reunión del ministro de ambiente provincial, Guillermo Elizalde, con representantes de la organización ambientalista, y Claudio Bertonatti, especialista en conservación de especies, tras una visita al zoológico de la capital provincial.

Campaña

Greenpeace se había sumado al reclamo de organizaciones mendocinas que pedían al gobernador de la provincia cuyana, Francisco Perez, que intervenga para que el zoológico provincial de la provincia mejore de manera inmediata el entorno del oso polar Arturo. Exigían que se lo traslade a un centro de conservación de osos polares Assiniboine, en Winnipeg, Canadá.

“Escribile al Gobernador de Mendoza para que salve al oso polar del Zoo”, decía la campaña que juntó más de 160 mil firmas: “Pedile al Gobernador que mejore de inmediato las condiciones de Arturo y que permita a los especialistas del parque Assiniboine analizar al animal para su posible traslado a Canadá”, invita Greenpace y despliega un formulario para hacer efectivo el reclamo.

Greenpeace no acuerda con la existencia de los zoológicos tal como se los conoce en la actualidad. Los zoológicos deben transformarse en centros de conservación de especies y de educación ambiental. «Frente a la crisis ambiental mundial y la constante pérdida de biodiversidad no se debe mantener animales silvestres (muchas veces, de especies amenazadas) sólo con fines de exhibición o de esparcimiento», finaliza diciendo la organización en un comunicado.