Fórmula 1
Activistas de Greenpeace realizaron una protesta en el Gran Premio de Fórmula 1 de Bélgica donde el principal auspiciante es Shell. Eludieron la seguridad, escalaron el techo de la tribuna opuesta al palco de los invitados VIP de la compañía petrolera y desplegaron un cartel con la leyenda “¿Petróleo en el Ártico? Shell NO”.
La serie de acciones de Greenpeace comenzaron en el inicio de la carrera, cuando dos parapentes volaron sobre el circuito, portando una pancarta que denunciaba los planes de explotación de la petrolera en el Ártico. Los activistas le exigieron a la empresa Shell que abandone sus planes de realizar perforaciones en el Ártico.
“Este Gran Premio es el evento más grande del año para Shell. La compañía invirtió millones de euros para insertar su logo en todos los rincones del circuito y para entretener a decenas de invitados VIP. Sin embargo, se rehúsan a hablar de sus planes de perforación petrolífera en el Ártico. Por eso Greenpeace está aquí, para que el público y los fans de la F1 sepan realmente a qué se dedica esta compañía”, declaró Mauro Fernández, coordinador de la campaña de Clima y Energía.
Durante la entrega de premios, los activistas desplegaron dos carteles con un control remoto desde el piso del podio de los ganadores antes de la presentación del nuevo dueño del trofeo Sebastien Vettel, avergonzando, así, a los ejecutivos de Shell presentes. Las banderas habían sido instaladas en secreto hace varias semanas y mostraban la leyenda «SaveTheArctic.org» (Salva el Artico). Poco después, dos escaladores de Greenpeace Bélgica accedieron al pequeño techo encima del podio e intentaron descender a rapel. Uno de ellos fue detenido por la seguridad mientras que la otra escaladora, Julia Ritschard, logró llegar abajo con un cartel que decía:»¡Felicidades! Ahora ayúdenos a salvar el Ártico «.
Invenrsión
Shell ha invertido 5.000 millones de dólares en su programa Ártico pero este verano, después de una serie de incidentes (incluyendo una plataforma encallada y el incendio de un barco de perforación) se vio obligada a abandonar sus planes de búsqueda de petróleo frente a las costas de Alaska. Sin embargo, la compañía firmó un acuerdo con la gigante estatal Rusa Gazprom para explotar el Ártico ruso, una región donde las normas son laxas y los accidentes frecuentes.
La protesta se realizó en el marco de la campaña «Salvá el Ártico», lanzada por Greenpeace hace más de un año, en la que ya participaron 4 millones de personas a nivel global a través de internet. La campaña demanda que la región sea declarada área protegida y se prohíban las actividades industriales que atentan contra este ecosistema único. (Foto: Greenpeace)