Greenpeace repudia

La organización ambientalista repudió la decisión del tribunal de Murmansk, Rusia, que ordenó prisión preventiva por dos meses para los tripulantes detenidos el pasado jueves por realizar una protesta pacífica contra la extracción de petróleo en el Ártico.
Los argentinos Camila Speziale y Hernán Perez Orsi serán investigados por cargos de piratería, junto con el resto de los miembros de la organización que fueron imputados con los mismos cargos, a excepción de algunos casos que tendrán una nueva audiencia en tres días.
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Reclamaron liberación Cientos de personas reclamaron frente a la Embajada Rusa en Buenos Aires, por la liberación de los detenidos durante una protesta pacífica por la protección del Ártico. |
“Ninguno de los miembros de la organización cometió el delito de piratería» sostuvo Martín Prieto, Director Ejecutivo de Greenpeace en Argentina. «Nuestra acción fue realizada en una plataforma de petróleo, Greenpeace nunca abordó un barco, ni tuvo el propósito de robo, mucho menos existió violencia por parte de la organización”.
Según el artículo 227 del Código Penal Ruso, para que se pueda acusar de piratería a quien realice un ataque a un barco, esta persona debió cometer el hecho con el propósito de robo de bienes o mercadería que se encuentren a bordo. Además, requiere que se haya usado violencia o que se haya amenazado con emplearla. Greenpeace tiene más de 40 años de historia en acciones pacíficas.
“Es contradictorio que a 24 horas de la declaración pública del presidente Vladimir Putin, que afirmó que no existió delito de piratería, una corte rusa los comience a investigar por ello. Resulta evidente que se trata de un intento de silenciar la protesta no violenta e intimidarnos. Toda la organización continuará firme exigiendo su liberación y la protección del Ártico”, afirmó Prieto.
Camila, de 21 años, y Hernán, de 40, son los argentinos que viajaban a bordo del barco Arctic Sunrise y que fueron detenidos ilegalmente, junto con otras 28 personas, en aguas internacionales la semana pasada, antes de ser trasladados hasta el puerto ruso de Murmansk. Un fotógrafo freelance y un camarógrafo también fueron detenidos por los mismos motivos. (Fotos: Greenpeace)
